
Así quedó el restaurante Enchiladas. El camión en el salón principal.
Centro Histórico de Bogotá, 17 de febrero de 2026
Un grave incidente ocurrió este martes alrededor de las 11:30 de la mañana en pleno corazón del Centro Histórico de Bogotá cuando un camión compactador de basura perteneciente a la empresa Promoambiental. Por causas que aún son materia de investigación, el pesado vehículo perdió el control mientras descendía por la pronunciada pendiente del sector, terminando su carrera dentro del establecimiento comercial, en la empinada Calle 10 con Carrera Segunda, en el localidad de La Candelaria, desencadenando una cadena de colisiones que dejó dos personas heridas y daños materiales significativos en una casa patrimonial.
El Incidente
Según testigos del hecho, el vehículo de gran tonelaje descendía por la pronunciada pendiente de la Calle 10 cuando se abalanzó sobre la casa patrimonial. En su trayectoria sin control, el camión compactador impactó primero contra un vehículo Renault de color rojo, dejando su parte trasera completamente destrozada y causando heridas a dos ocupantes del automóvil.
Tras la primera colisión, el camión continuó su trayectoria hasta estrellarse contra el muro de una casa patrimonial ubicada en la Calle 10 con Carrera 2, atravesándolo completamente e ingresando al salón principal del inmueble, donde funciona el restaurante Enchiladas.
Afortunadamente, no se registraron víctimas fatales y al interior del restaurante no hubo personas heridas al momento del impacto. Los dos heridos corresponden exclusivamente a los ocupantes del vehículo Renault impactado.
Violación Flagrante a la Normativa Distrital
El incidente pone en evidencia una grave violación al Decreto 840 de 2019, modificado por el Decreto 077 de 2020, que establece restricción permanente —las 24 horas del día— para la circulación de vehículos de carga con peso superior a 3.500 kilogramos en el sector de La Candelaria.
El perímetro de restricción comprende el área entre la Carrera 9 y la Avenida Circunvalar, desde la Avenida Jiménez hasta la Calle 7, precisamente donde ocurrió el accidente.

Según la normativa vigente, los camiones compactadores de basura no están incluidos en la lista de excepciones a esta restricción, que solo contempla vehículos de emergencia, transporte de valores, alimentos perecederos, animales vivos, flores y gases medicinales.
Afectación al Patrimonio Cultural
El Centro Histórico de Bogotá cuenta con la protección de 2.145 Bienes de Interés Cultural (BIC) inmuebles, amparados por el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) establecido mediante Resolución 088 de 2021 del Ministerio de Cultura.
La casa patrimonial afectada forma parte de este invaluable patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad, lo que agrava la responsabilidad legal del incidente.
Evaluación de Daños Estructurales
Diego Parra, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), se hizo presente en el lugar de los hechos para evaluar los daños del inmueble. Tras la inspección inicial, se determinó que la casa patrimonial no colapsó estructuralmente, aunque una pequeña parte del muro cedió.
La edificación, construida en adobe con muros de aproximadamente 50 a 60 centímetros de espesor —técnica constructiva tradicional del período colonial—, resistió parcialmente el impacto del vehículo de gran tonelaje, lo que evidencia la solidez de las construcciones patrimoniales de La Candelaria a pesar de su antigüedad.
Responsabilidad Legal de la Empresa
Edwin Galvis, representante de la empresa Promoambiental, manifestó en el lugar de los hechos que la compañía cuenta con pólizas de seguro que cubrirán los daños causados tanto al inmueble patrimonial como a los vehículos y personas afectadas.
De acuerdo con jurisprudencia del Consejo de Estado y el artículo 2356 del Código Civil colombiano, la empresa Promoambiental enfrenta responsabilidad objetiva por este hecho, al tratarse de daños causados por una actividad peligrosa como es la conducción de vehículos pesados.
La responsabilidad de la empresa no requiere demostración de culpa, y solo podría eximirse probando fuerza mayor, caso fortuito o intervención exclusiva de un tercero. La falla mecánica del sistema de frenos, de comprobarse, no constituiría causa de exoneración, ya que el mantenimiento preventivo de los vehículos es obligación directa de la empresa operadora del servicio.
Además, la compañía enfrenta sanciones por violación del Decreto 840 de 2019, al permitir la circulación de vehículos pesados en zona restringida; por daño a patrimonio cultural, según lo establecido en la Ley 1185 de 2008 (Ley General de Cultura); y por responsabilidad civil, incluyendo daños materiales, lucro cesante y perjuicios al propietario del inmueble y al restaurante.
Respuesta de las Autoridades Distritales
La alcaldesa local de La Candelaria, Angélica Angarita, se pronunció sobre el incidente en diálogo con El Baluarte, manifestando que se encuentra gestionando con las diferentes entidades distritales la solución a este accidente y coordinando el apoyo institucional para garantizar la adecuada reparación de la casa patrimonial.
La funcionaria informó que ha establecido contacto con múltiples entidades, incluyendo el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), cuyo director Diego Parra acudió personalmente al lugar para realizar la evaluación técnica de los daños estructurales del inmueble.

Dos gruas estuvieron para sacar este camión de basura, más de seis horas duraron.
Este tipo de coordinación interinstitucional es fundamental para garantizar que la restauración del bien de interés cultural se realice siguiendo los protocolos técnicos y normativos establecidos para la intervención de patrimonio arquitectónico.
Llamado de Atención sobre Seguridad Vial
Este incidente abre interrogantes sobre la seguridad de las rutas de recolección de basura en el Centro Histórico de Bogotá, particularmente en vías con pendientes pronunciadas como la Calle 10 con Carrera Segunda, conocida por su empinada topografía característica de La Candelaria.
Las autoridades distritales deberán investigar el estado de mantenimiento del vehículo involucrado, específicamente del sistema de frenos; la idoneidad de las rutas asignadas a vehículos de gran tonelaje en zonas con pendientes pronunciadas; el cumplimiento de protocolos de seguridad y revisión técnico-mecánica; y la efectividad de los controles sobre la circulación de vehículos pesados en zona patrimonial protegida.

Casa patrimonial ubicada en la calle 10 con carrera segunda. Queda Restaurante Enchiladas.
Próximos Pasos
Se espera que las autoridades competentes, incluyendo la Secretaría Distrital de Movilidad, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) y la Fiscalía General de la Nación, inicien las investigaciones correspondientes para determinar las causas exactas del accidente y establecer las responsabilidades del caso.
Los afectados tienen derecho a presentar denuncia penal por daño a bien de interés cultural, reportar la violación de restricción vehicular ante la Secretaría de Movilidad, demandar civilmente a la empresa por daños y perjuicios, y solicitar intervención del IDPC para evaluar y supervisar la restauración del inmueble patrimonial.
El restaurante Enchiladas permanecerá cerrado hasta que se determinen las condiciones de seguridad del inmueble y se adelanten las reparaciones necesarias, lo que representa pérdidas económicas significativas para sus propietarios.
Los dos heridos del vehículo Renault recibieron atención médica inmediata y sus condiciones están siendo monitoreadas por las autoridades de salud.
Crónica de una Tragedia Evitada por el Azar
Es imperativo señalar que lo ocurrido este martes fue una tragedia evitada únicamente por el azar. El hecho de que el camión compactador terminara incrustado en el salón principal del restaurante Enchiladas —un espacio diseñado para la reunión de comensales— y no se registraran víctimas fatales, es un milagro que no exime de responsabilidad a las entidades competentes. La negligencia es evidente: permitir que vehículos de este tonelaje desafíen pendientes del 35% en calles donde la estructura de las casas es tan vulnerable como la vida de quienes las habitan, es una apuesta irresponsable con la seguridad pública.
La Alcaldía Mayor, la UAESP y la empresa operadora no pueden seguir ignorando el clamor de La Candelaria. Hoy fueron daños materiales y dos heridos, pero mañana el saldo podría ser fatal si no se prohíbe de inmediato el tránsito de estos gigantes de basura por las rutas del Centro Histórico. No se puede hablar de «Bogotá patrimonial» mientras se permite que su corazón arquitectónico y sus habitantes vivan bajo la sombra constante de un accidente anunciado.
