
Los medios comunitarios, alternativos y el sector cultural de Bogotá están de luto. Este miércoles 16 de septiembre falleció Claudia Marcela Sarmiento, directora del medio comunitario Urdimbre, de la localidad de Santa Fe, tras sufrir un infarto fulminante. Su partida deja un vacío gigante en el periodismo independiente y en los círculos de la izquierda bogotana, donde siempre se destacó como una líder social y política íntegra, firme en sus convicciones y de una consecuencia inquebrantable.
Para los amigos y compañeros que caminaron con ella durante tantos años, su partida duele profundamente. Claudia Marcela no fue solo una gestora incansable, sino una amiga leal y una militante de la vida que dedicó cada uno de sus días a la defensa de las causas populares.
Del Teatro del Agrado al cine arte en el centro
Los que la conocemos de vieja data recordamos su paso por el Teatro del Agrado, ubicado en la calle 16 con carrera 4, que funcionaba en las instalaciones de la Procuraduría. Gracias a un comodato que administró con rigor y visión, Claudia Marcela convirtió ese espacio en un auténtico bastión de resistencia cultural.
Por años, el teatro abrió sus puertas para proyectar cine arte y ofrecer una alternativa cultural en pleno centro de la ciudad. Allí se consolidó un punto de encuentro para debatir, pensar diferente y disfrutar de expresiones artísticas que pocas veces tenían cabida en los circuitos comerciales. Cuando entregó el espacio, dejó una huella imborrable en la memoria cultural de Bogotá.
Urdimbre: las voces de las mujeres y la lucha social
Lejos de detener su andar, su paso siguiente fue volcarse de lleno en la comunicación comunitaria. Así consolidó Urdimbre y su espacio radial (Urdimbre, las voces de las mujeres), un proyecto pensado como altavoz para las comunidades, los derechos de las mujeres y las luchas sociales que siempre respaldó desde su orilla política de izquierda. A través de radiourdimbre.com.co, mantuvo viva una trinchera de periodismo crítico, popular y cercano a la gente.
Hoy la despiden sus colegas, los colectivos de comunicación comunitaria y todos aquellos que compartieron sus luchas y sueños. Su voz, su tesón y su compromiso político quedan sembrados en el corazón de Bogotá y en cada rincón de los medios alternativos que ayudó a construir.
Paz en la tumba de nuestra querida Claudia Marcela. Su legado sigue vivo.
